No tenemos un programa de retención. No ofrecemos descuentos por fidelidad ni atamos a los clientes a contratos anuales. Y, sin embargo, el 70 % de las marcas con las que trabajamos siguen con nosotros años después de su primer proyecto. Hemos pensado mucho en el porqué.
Decimos la verdad Le diremos cuándo su idea no va a funcionar. Le diremos cuándo un plazo de tiempo no es realista. Le diremos cuándo hemos cometido un error. Este no es un estándar que establecemos para sonar impresionantes; es simplemente lo que le debemos a cada cliente que nos confía algo que le importa.
Nos quedamos después del lanzamiento Un sitio web no es un producto terminado el día del lanzamiento. Es el comienzo de una conversación con su audiencia. Integramos métricas en cada proyecto, revisamos el rendimiento a intervalos regulares y aportamos recomendaciones sin que nos las pidan. Nos quedamos porque estamos genuinamente interesados en lo que sucede después.
Elegimos con cuidado Aceptamos menos proyectos de los que podríamos. Esto es deliberado. Cada cliente con el que trabajamos recibe todo el peso de nuestra atención, no una fracción de ella, dividida entre otras treinta cuentas. Preferimos hacer menos cosas bien que muchas cosas de manera aceptable.